Skip to content

La mejor ropa de cama para este verano

Índice de contenidos
Llega el verano y con él los días más largos del año. Y aunque las noches estivales son cortas, pueden hacerse eternas si tu ropa de cama no es la adecuada debido al bochorno y al calor. Toma nota de estos consejos y refresca tu cama. ¡Dulces y frescos sueños!
Del mismo modo que hacemos un cambio de armario cuando llega el calor o el frío, es aconsejable hacer lo mismo con la ropa de cama. Independientemente de si eres una persona muy calurosa o muy friolera si lo que quieres es un buen descanso, viste tu cama con las sábanas, mantas y colchas.., adecuadas.

El tejido de la ropa de cama

¿Verdad que en invierno no es muy agradable meterse en la cama y sentir sobre nuestra piel que las sábanas están (casi) heladas? Pues lo mismo ocurre en verano. Las noches estivales en según que lugares pueden llegar a rozar los 35ºC y por mucho que tengas las ventanas abiertas de par en par, a veces no corre ni una brisa de aire por lo que es muy difícil conciliar el sueño y descansar. Sin embargo, según el tejido de la ropa de cama puedes envolverte sintiendo suavidad y frescura.

Ropa de cama de algodón

La ropa de cama de algodón es perfecta para aquellos a quienes no les gusta tener las sábanas diferenciadas (las de verano y las de invierno) ya que son de las más adecuadas para usar durante todo el año. Así que si eres caluroso incluso en invierno, este tipo de sábanas te ayudarán a dormir mejor. El algodón es suave al tacto, transpirable, absorbe la humedad y es anti alérgico. La calidad se determina por la densidad de hilos con los que haya sido tejido: cuántos más hilos, mejor calidad.

Ropa de cama de percal

El percal no es un tipo de tela (seda, algodón, poliéster…), sino de tejido (lo que vendría a ser el acabado o su estructura). En una sábana de algodón de percal se entrecruza un hilo a lo ancho (trama) y un hilo a lo largo (urdimbre) y así sucesivamente, en todo el proceso para tejer la tela.

Ropa de cama de seda

Si eliges la seda para tu ropa de cama te envolverás en una fibra natural, ligera y flexible. Las sábanas de seda no presionan el cuerpo y facilitan los movimientos. Además, la seda no absorbe la humedad del cuerpo ni la del cuero cabelludo. Por eso, son tan recomendables para aquellas personas calurosas.

Ropa de cama de lino

Aunque todo el mundo cree que las sábanas de lino son para el verano, puedes usarlas los 365 días del año. Sus fibras huecas le dan una capacidad natural para absorber la humedad del aire y liberarla de nuevo a medida que los niveles de humedad cambian. Por eso, durante el verano tienes una sensación de frescor y en invierno te sientes arropado ya que conserva el calor.

Ropa de cama de punto de Jersey

Igual que las sábanas de percal, el jersey es el nombre de un tipo de punto (de hecho el tejido suele ser de algodón o de lana). Es un tejido agradable, suave y como el lino, absorbe la humedad.  Si eliges este tipo de ropa de cama verás que las sábanas son mucho más elásticas que otros tejidos (se pueden estirar hasta un 25%) y por eso son perfectas para las sábanas ajustables (bajeras). Además, no necesitan plancha.

Calidad de la ropa de cama

A la hora de comprar una sábana muchas veces nos hablan de los hilos. Y es que cuantos más pasadas de hilo, más suave será el tejido y mayor su calidad. Sin embargo, hay que tener en cuenta la calidad del propio hilo: cuanto más largo sea el hilo, más fuerza tendrá la sábana y, por tanto, incrementará las cualidades del tejido.  Las sábanas entre 200 y 400 hilos por pulgada son las más suaves y duraderas. Por debajo de 150 hilos son más económicas, pero la calidad varía.

Ropa de cama blanca con accesorios textiles azules

Los colores

Los colores son un buen regulador de la temperatura, ya que son capaces de bajar los grados y aportar sensación de frescor. Para añadir más frescor a tu dormitorio apuesta por colores claros. En este punto el blanco es el rey. Un dormitorio con la ropa de cama blanca da la sensación de ser mucho más fresco que otro tipo de paletas cromáticas. Además, un tejido de algodón blanco es mejor que un tejido tintado o estampado, ya que conserva las propiedades orgánicas y naturales de la fibra de algodón prácticamente inalteradas. El proceso de producción es más corto, sencillo y ecológico, ya que simplemente requiere un mínimo tratamiento de descrudado y blanqueado.
Juega con algunos accesorios decorativos como los cojines, los plaids o incluso un cabecero o mesita de noche para salpicar la estancia con colores más veraniegos y alegres como el amarillo, el fucsia o también los pasteles que empolvan el ambiente sin aumentar la temperatura visual. También puedes apostar por una combinación con el azul y dotar a tu dormitorio de un estilo navy, muy veraniego y lleno de frescura.
Como ves, la comodidad de un dormitorio es el equilibrio entre todos los sentidos:
  • Tacto: Encontramos textiles como el algodón, la seda y el lino que aportan un ambiente veraniego a tu ropa de cama y te ayudan a dormir a pierna suelta durante las calurosas noches.
  • Vista: Apuesta por el blanco y combínalo con el azul, con colores vivos o incluso con estampados florales para disfrutar de tu dormitorio de verano.
  • Olfato: Los aromas despiertan emociones. Por ello, llena tu dormitorio de una fragancia fresca y veraniega.
  • Oído: Abre las ventanas y escucha las olas del mar, los pájaros que pían o las risas del verano.
  • Gusto: Saborea tu dormitorio veraniego.

¿Cuánta ropa de cama necesitas?

Si te encanta vestir tu cama de muchos looks y tienes espacio, puedes tener tantos juegos de sábanas como desees. Pero como mínimo, lo más recomendable es tener un par de juegos para primavera y verano y otro par más para otoño e invierno. Al dormir tendemos a sudar y a eliminar células muertas. Por eso, la ropa de cama se debería lavar semanalmente como mínimo o dos veces por semana. Mientras unas se lavan y se secan, pones el otro juego. Si no quieres que se gasten tanto por el uso, ten al menos tres juegos de sábanas para cada época del año.

Y para las noches no tan calurosas

Pues sí, en verano no siempre las noches son bochornosas y pegajosas. Si vives o veraneas lejos de la costa, sabrás que las noches de verano también son fresquitas. Y aunque puede ser que durante las primeras horas de la noche se pueda dormir con una sábana, hay momentos que una manta o una colcha no nos vendría nada mal para arroparnos.

Compartir:

Facebook
Twitter
Pinterest
LinkedIn